No podemos comprender nuestra salud por partes, es una relación en constante movimiento
Terapia vincular es un espacio de acompañamiento psicoterapéutico o educativo en el que abordar las relaciones significativas desde una mirada integradora, considerando los aspectos emocionales, corporales y relacionales que se mueven en la construcción de vínculos.
En Casa Faro trabajamos desde una mirada integrativa que comprende a las individuas como seres que no pueden contemplarse ni tratarse como partes ni en ellas mismas, ni en relación a sus vínculos ni entorno. Entendemos la salud como un proceso dinámico que se construye y transforma en relación con nuestro entorno y viceversa.
Por eso no creemos que existan modelos de vínculos “sanos”, si no que lo que ofrecemos es la posibilidad de indagar en aquello doloroso, difícil, costoso en un marco de contención y apoyo.
Nuestro trabajo no es decir cómo hay que hacer las cosas; consideramos el proceso terapéutico vincular, el espacio para encontrar cómo deseamos y cómo podemos vincularnos siendo quienes somos en este momento.
En general, hemos aprendido a temer la soledad y a buscar constantemente la pertenencia al grupo, a veces a expensas de nuestra autenticidad.
Nos encontramos en situaciones donde, por miedo a estar solxs o a no encajar, sacrificamos la honestidad y la intimidad en nuestras relaciones y sobretodo con nosotras mismas. Es común sentirnos rodeadxs de gente, pero paradójicamente, más solos que nunca.
A menudo, preferimos ignorar las pequeñas molestias, los agravios no expresados, por temor a generar un conflicto irreparable. Nos acostumbramos a juzgar en silencio, acumulando tensiones que poco a poco erosionan la confianza y el cariño.
En muchos casos, optamos por cambiar de amistades, como quien desecha un objeto que ya no le sirve, olvidando la importancia del ser humano que tenemos enfrente.
Olvidando la importancia del tiempo compartido.
La amistad no se trata de que todo sea estupendo y maravilloso todo el tiempo. En Casa Faro, no somos una fábrica de "buenas amigas". Confiamos en el poder del encuentro que surge del desencuentro.
Creemos firmemente que el conflicto no es un signo de fracaso, sino un espacio de apertura y relación con el otro. En nuestras sesiones, abordamos el dolor, los conflictos, la envidia y el resentimiento de forma respetuosa, con el objetivo de transformar lo que parecía irreconciliable en un acercamiento para reparar heridas o para despedirnos de forma cuidadosa.
Helena es psicóloga sanitaria y psicoanalista con una trayectoria de diez años dedicada al acompañamiento terapéutico profundo. Su enfoque se centra en abordar los conflictos desde su raíz, evitando soluciones superficiales para promover cambios genuinos y sostenibles a lo largo del tiempo.
En su práctica, la palabra es una herramienta esencial para explorar el mundo interno de las personas, desentrañando el sentido y el significado de sus vivencias. A través del proceso terapéutico, facilita la deconstrucción de patrones arraigados y la construcción de una nueva realidad, orientada a vivir con mayor paz y armonía, tanto consigo mismx como en relación con lxs demás.
La mayoría de discursos sobre salud, ciencia o psicología se han construido desde una posición concreta y sesgada : blanca, masculina, occidental, y ajena a muchos cuerpos y subjetividades.
No trabajamos desde la idea de una mirada neutral o universal. Sabemos que toda práctica de acompañamiento implica una posición, y por eso elegimos sostenerla con conciencia crítica.
Nuestra práctica se pregunta : ¿qué vidas y conocimientos han sido silenciadas, leídas como desviadas, medicalizadas o corregidas por los saberes oficiales?
Nos apoyamos en una mirada feminista interseccional que reconoce cómo el género, la raza, la clase, la orientación del deseo o el estado de salud inciden en la manera en que el malestar es vivido y nombrado.
No creemos saber más sobre sí que quien consulta, trabajamos para ofrecer marcos que permitan interpretar y sostener el dolor sin reducirlo al déficit individual.
Esta es una consulta comprometida con el cuidado de personas del colectivo LGTBIQA+, personas racializadas, migrantes, enfermas, discas, personas gordas, neurodivergentes… o que han sido excluidas o patologizadas por no ajustarse a lo que se espera de un cuerpo “normativo-productivo”.
La primera visita tiene una duración de 1 hora y un valor de 85€. Es un encuentro cuidado en el que os haremos preguntas para conoceros mejor: vuestra historia y los síntomas que atraviesa vuestra relación actualmente.
La duración del proceso depende de vuestras necesidades.
Todas las sesiones tendrán un valor de 85€.
No podemos pasar por alto el valor que tiene en tiempos de consumo de relaciones que dos seres humanos (o más) busquen la ayuda de un tercero para conocer mejor la naturaleza de su vínculo. Si estáis aquí, es porque hay deseo de algo que aún no sabemos qué es (o sí), y ese es el punto de partida necesario para que haya encuentro, incluso en medio del desencuentro.